«Esto es la puntilla que le faltaba al pueblo con la
despoblación que sufre», así mostraba ayer su indignación el
alcalde de Casas de Millán, Mario Cerro, por el cierre de la
sucursal de Unicaja Liberbank, que deja sin oficina bancaria a este
municipio de apenas 550 habitantes, que se han echado a la calle
para reclamar la re apertura, «aunque solo sean dos días a la
semana, de la entidad».
