Acumulaba más de 20.000 alegaciones registradas por la
Plataforma Zona Villuercas Oeste , a las que se sumaron después las
de Ecologistas en Acción de Extremadura, que denunciaban la
fragmentación de un único proyecto, que tendría «graves afecciones
ambientales» en la zona y un «considerable impacto» en la economía
local.
