En una nave de 1.400 metros cuadrados en Majadas de Tiétar,
prácticamente a pie de autovía, se prepara uno de los museos
de la computación más ambiciosos del territorio nacional: más de
400 ordenadores (y casi un centenar de videoconsolas) para
documentar la revolución tecnológica que atravesó el siglo XX y que
continúa imparable en el XXI.
